Blog - mayo '08

  • Seguridad en parques infantiles

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    Arriba, abajo, arriba, abajo... Los parques infantiles han adquirido en los últimos años un aspecto futurista, con intrincados aparatos y un diseño, cuando menos, llamativo. Pero la esencia de su estilo no ha cambiado: arriba, abajo, arriba, abajo... Niños y niñas que suben, niños y niñas que bajan. En esta demostración constante de los efectos de la ley de la gravedad, es fundamental que estas zonas se encuentren en las mejores condiciones para evitar los sustos y los vuelcos de corazón de muchos padres cuando ven que sus hijos 'aterrizan' demasiado rápido o de forma poco ortodoxa. A tenor de los resultados de la investigación realizada por EROSKI CONSUMER, el servicio que ofrecen las zonas infantiles de nuestro país aprueba, pero por los pelos. Su valoración es un pobre 'aceptable', idéntica a la obtenida en un estudio similar elaborado hace cinco años. Aunque se han observado mejoras, distan de ser las deseables. Entre las razones de esta calificación, sobresalen el deficiente mantenimiento registrado en uno de cada tres elementos de juegos infantiles (falta de pintura, partes oxidadas, astilladas, rotas o sueltas)y el hecho de que más de la mitad de las áreas de recreo no cuenten con carteles que informen del grupo de edad al que están destinados los juegos. Sí se ha registrado una mejora en seguridad: en siete de cada diez áreas de recreo las superficies son de caucho reciclado y el 84% de las zonas de juego están delimitadas.

    EROSKI CONSUMER analizó entre finales de enero y principios de febrero un total de 739 aparatos de juego de 132 zonas públicas de juego infantil ubicadas en 18 ciudades: A Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza. Se valoró la seguridad, estado de mantenimiento, información y accesibilidad de un total de 40 balancines, 50 toboganes, 129 estructuras multijuego, 254 asientos de columpios y 262 muelles. La mitad de estas zonas infantiles se encontraban en el centro de las ciudades y la otra en la periferia o en barrios no céntricos. Asimismo, se solicitó información a los ayuntamientos sobre el número de parques infantiles y presupuesto destinado a su mantenimiento.

    Las zonas infantiles visitadas con mejores calificaciones han sido las de Cádiz, Barcelona, Córdoba, Vitoria, Pamplona y Granada (con un 'bien'). Bilbao, Madrid, Murcia, San Sebastián, Valencia, Zaragoza, A Coruña, Alicante y Málaga han recibido un 'aceptable'. El suspenso recae en las zonas infantiles estudiadas en Oviedo, Sevilla y Valladolid ('regular').

    Saber comportarse

    Los parques infantiles atraen a niños y niñas por su combinación de diversión y riesgo. Sin embargo, los más pequeños no son realmente conscientes de los peligros a los que se pueden enfrentar. De ahí que para que estas zonas sean seguras, no sólo sea importante el mantenimiento y buen estado de cada elemento de juego, sino la educación de los padres y las normas de comportamiento que deben transmitir a sus hijos:

    • Respeto. Los niños y niñas no deben empujarse mientras juegan con los equipos de juego. Lo conveniente es que lo disfruten sin prisa y, en la medida de lo posible, con orden.
    • Cuando utilicen los juegos, deben hacerlo correctamente: por ejemplo, al lanzarse por el tobogán, tienen que hacerlo sentados, con los pies hacia delante y no se recomienda ponerse de pie en los columpios.
    • Hay que tener cuidado con la ropa: no es conveniente llevar ropa muy holgada, con cordones o cuerdas cuando se juegue en un parque infantil. Puede convertirse en un serio peligro, ya que se pueden quedar enganchados en el aparato y causar lesiones al menor.
    • Es recomendable avisar a niños y niñas de que tienen que fijarse en las superficies que pisan y agarrarse firmemente en las estructuras de trepar. Se evitarán así resbalones y sustos.
    • Los niños menores de tres años deben ir acompañados constantemente de un adulto, que no les dejaran solos en ningún momento.
  • Mantenimiento de parques infantiles

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    Seguridad en la zona de juegos infantiles

    En nuestro país, no hay una legislación que regule cómo debería ser la seguridad de los parques infantiles. Tan sólo Andalucía y Galicia han avanzado en esta materia con el desarrollo de decretos basados en la normativa comunitaria vigente: UNE-EN 1176 y 1177. Con estos textos como referencia, EROSKI CONSUMER comprobó que la seguridad de los parques continúa siendo 'buena', igual que en el estudio elaborado en 2005 por esta revista. Sin embargo, y al igual que entonces, aún quedan aspectos por mejorar.

    Un parque infantil debe estar acotado de forma segura y separado del tráfico rodado. Sin embargo, en tres de cada cinco parques infantiles analizados había tráfico cerca, aunque eso sí, el área estaba correctamente delimitada. Además, la superficie debe estar compuesta por materiales blandos que permitan la absorción de impactos y amortigüen golpes. Los expertos recomiendan el caucho reciclado o los suelos naturales (como la arena, el césped o la corteza de árbol), aunque con un mantenimiento adecuado. El caucho está instalado en dos de cada tres parques infantiles visitados, por encima de otros suelos naturales como la arena (único material en el 26% de los casos), el garbancillo, el césped y la corteza de árbol. Pese a lo arriesgado que resulta, todavía se utilizan materiales duros y con muy poca capacidad para absorber impactos como el adoquín (en una zona de Zaragoza).

    La seguridad de las zonas de juego es buena, aunque precisa mejoras

    Se comprobó también el estado de conservación de los aparatos de juego (si había partes rotas o sueltas, tornillos que sobresalían, elementos oxidados, zonas astilladas, aristas peligrosas y estructuras mal ancladas al suelo) y se evaluó el riesgo de atrapamiento (cuerdas trepadoras demasiado anchas y en las que un niño puede meter la cabeza; aberturas en forma de V con peligro de que el niño se enganche la ropa o, lo que es peor, el pelo; superficies con aberturas excesivas o cadenas de columpios demasiado anchas con lo que los niños pueden tener la "curiosidad" de meter el dedo entre las arancelas, entre otros).

    Por lo que respecta a los anclajes que fijan los aparatos al suelo, se constató que, salvo en el 3% de los muelles y balancines observados, el resto estaban bien fijados al pavimento. Tan importante como el anclaje es que sus componentes estén correctamente unidos. La normativa de seguridad de aparatos infantiles determina que los tornillos deben estar en buen estado, protegidos o redondeados y, en el caso de que sobresalgan, que esa medida no exceda de los 8 milímetros máximos permitidos. Así sucedía en la gran mayoría de los casos. En líneas generales, los mejores aparatos en materia de seguridad se localizaron en los parques infantiles visitados en Pamplona y Córdoba (ninguna deficiencia en las áreas evaluadas), y los peores en Sevilla y Oviedo. Y es que en Sevilla, más de la mitad de los elementos de juego se encontraban en mal estado de conservación y en uno de cada cinco se observó la posibilidad de que el niño se pillase los dedos o se quedase su ropa enganchada. En Oviedo, en uno de cada seis aparatos se detectaron elementos que podían hacer que los niños se hiciesen daño al utilizarlos.

    Limpieza y mantenimiento de las áreas de recreo

    El mantenimiento de un parque infantil implica dinero y esfuerzo. La inversión está condicionada por el tamaño de la población y la extensión urbana de la ciudad: va desde los 9'6 millones de euros de Madrid a los 40.000 euros de Cádiz. Los técnicos de EROSKI CONSUMER certificaron que la mayoría de los parques infantiles se encontraba en un estado general correcto, sólo un 12% de ellos tenían deficiencias. Destacaban negativamente Oviedo y Valladolid, donde ocho de las doce zonas visitadas estaban sucias, con pintadas, desperdicios, cristales, excrementos de perro y colillas.

    Pese a que la mayoría de los 739 elementos de juego examinados por los técnicos de la revista funcionaban correctamente y podían usarse sin problemas, no faltaron deficiencias: cadenas de sujeción rotas o en muy mal estado, estructuras endebles, desgaste de rampas y muelles no del todo óptimos. El vandalismo es, sin lugar a dudas, la causa más importante del deterioro y estado del juego. En un 12% de los aparatos, los graffitis o pintadas decoraban el elemento de juego, una proporción inferior a la del informe de 2005. Pese a todo, estas pintadas no enmascaran el mal estado de algunos de estos elementos de juego que se han quedado obsoletos y pendientes de una buena revisión. Entre los aparatos con defectos de mantenimiento (que representan casi la tercera parte del total analizados) la falta de pintura era llamativa en uno de cada cinco casos, en casi el 10% de los juegos infantiles se observaron elementos oxidados y, en un 5% había zonas astilladas, rotas o sueltas. Por ciudades, en los parques analizados en Córdoba y Pamplona no se vieron este tipo de deterioros; al contrario que en Oviedo, A Coruña y Sevilla, donde los había en más de la mitad de los espacios infantiles.

    Los elementos de juego, uno a uno

    Columpios, toboganes, muelles, estructura multijuego y balancines. EROSKI CONSUMER ha analizado uno a uno los cinco elementos de juego más habituales en estos recintos para comprobar posibles carencias en materia de seguridad.

    • Estructuras multijuegos: Los aparatos con mas problemas de seguridad, ya que en casi una de cada diez (en total se tomaron en cuenta 129) no había barandillas ni asideros para subir a las plataformas superiores o agarrarse, así como partes del juego rotas o sueltas (en un 5% de los casos) o tornillos que sobresalen y no están debidamente tapados (en un 3%).
    • Columpios: Uno de los aparatos de juego con claros defectos en materia de seguridad. Las carencias más significativas se corresponden con el estado de las cuerdas o cadenas donde están suspendidos los asientos, ya que en el 12% de los 254 columpios evaluados no estaban tapadas y en algunos casos se hallaron huecos por donde los niños podían meter los dedos y hacerse daño.
    • Balancines: La mitad de los 40 balancines analizados no cuenta con reposapiés y sólo dos de cada diez disponen de elementos bajo el asiento para amortiguar la caída.
    • Muelles: Sólo en el 13% de los 262 muelles analizados se observó en su parte inferior un elemento para amortiguar una posible caída. Los anclajes que fijan este aparato al suelo se encontraron en mal estado en un 3% de los casos.
    • Toboganes: De los 50 toboganes analizados, un 16% no disponían de barandilla para subir y además un 8% no contaba con asideros en la plataforma superior donde los niños esperan para bajar por el tobogán. Sin embargo, el estado de rampas y peldaños era adecuado en la mayoría de estos elementos.
  • accesibilidad en los parques infantiles

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    Información, accesibilidad de las zonas de juego y tabla comparativa

    En los parques infantiles deben figurar carteles que indiquen las obligaciones de los usuarios en el disfrute de los elementos de juego, así como información fundamental en caso de emergencia, todo ello de forma legible.

    Una información imprescindible para los usuarios de los parques infantiles es a qué grupo de edades se destina. Sin embargo, estos datos sólo se proporcionaron en el 46% de los casos y, por ciudades, no se vieron en ninguno de los parques analizados de Córdoba, Murcia, Valencia y Valladolid. Asimismo, es fundamental que el cartel refleje el número de teléfono al que llamar en caso de urgencia por accidente, así como cuáles son los centros sanitarios más próximos. En el primer caso sólo se vio en el 45% de las zonas de juego (sobresalen Cádiz, Granada y Vitoria; no así Alicante, Valencia y Valladolid); y el segundo, tan sólo en uno de cada cinco parques (destacan Granada y Cádiz). Tampoco se informaba en la mitad de las zonas de juego sobre la prohibición de introducir animales de compañía. Es el caso, por ejemplo, de Málaga y Pamplona, donde no se vieron en ninguno de los parques visitados.

    La información a los usuarios es deficiente

    En la inmensa mayoría de las zonas analizadas se podía acceder con un cochecito o con sillas de ruedas. También es recomendable que los elementos de juego se pinten con colores llamativos para que los identifiquen niños con deficiencias visuales. Sin embargo, durante la visita, los técnicos comprobaron que no lo estaban en uno de cada diez parques infantiles. Menos habitual aún es encontrar aparatos a ras de suelo para que jueguen niños con dificultades de movilidad (tan sólo se hallaron en un 22% de las areas infantiles analizadas), ni tampoco carteles en braille (sólo se vieron en un parque infantil de Barcelona).

    El parque 10

    El parque infantil ideal ofrece seguridad a los padres y entretenimiento a los más pequeños. Por su condición de equipamiento al aire libre, su mantenimiento debe ser continuado para garantizar al menos 5 años de vida útil. Estas son algunos de los aspectos en los que hay que fijarse:

    • Área protegida: la ciudad es un lugar lleno de peligros para los niños. Los parques infantiles son pequeños espacios en los que los menores pueden divertirse con seguridad. Por ello:
      • Deben estar situados en lugares sin una elevada contaminación atmosférica y acústica, y alejados de tendidos eléctricos, vertederos o canalizaciones de agua de gran capacidad.
      • Deben estar acotados y separados del tráfico rodado (mínimo a 30 metros).
    • Juegos atractivos, seguros y resistentes: los juegos infantiles deberán ser seguros y resistentes, así como visualmente atractivos, de forma que resulten estimulantes para los más pequeños. Para ello:
      • El suelo deberá estar compuesto de materiales blandos que amortigüen caídas, como el caucho reciclado o suelos naturales como césped y corteza de árbol.
      • Los elementos de juego deben estar elaborados con materiales que no sean metálicos, tóxicos, ni conductores de la electricidad. Además, deben tratarse para que, con el uso y el paso del tiempo, no se astillen y se generen ángulos peligrosos.
      • Los anclajes y sujeciones de los elementos de juego al firme serán estables.
      • Entre los juegos deberá existir una distancia mínima de seguridad con espacios libres de obstáculos.
    • Inspección y mantenimiento: las áreas de juego deben mantenerse en condiciones de limpieza para que sean completamente seguras. Sus propietarios son los responsables de su mantenimiento y conservación y se deben realizar inspecciones y revisiones anuales.
    • Señalización: es fundamental indicar la edad de los menores que pueden utilizar los juegos, dónde acudir en caso de detectarse desperfectos o situaciones de peligro, así como la ubicación de los centros sanitarios más próximos. Para ello, deben instalarse carteles en los que, al menos, se señale:
      • La recomendación de uso de los juegos por tramos de edad
      • La prohibición de uso de los juegos a los mayores de edad
      • La prohibición de entrada a animales domésticos
      • La ubicación del teléfono público más cercano
      • La localización del centro sanitario más próximo y la indicación del número de teléfono de las urgencias sanitarias, en caso de accidente
      • El número de teléfono del servicio encargado del mantenimiento y reparación de desperfectos del parque infantil.
      • La prohibición de circulación de vehículos de motor, y la limitación de uso de bicicletas, patinetes y similares.
    • Accesibilidad: los parques infantiles deberán ser accesibles, en especial para personas discapacitadas. Así, entre otras cosas, las entradas y salidas deberán estar libres de obstáculos y deberán instalarse rampas en caso de que haya escaleras para acceder al recinto. Asimismo, si la superficie es de difícil acceso, es conveniente instalar rutas accesibles hasta los elementos de juego.
    • Vehículos a excesiva velocidad: debe estar prohibida la circulación de cualquier vehículo cuya velocidad pueda causar daños personales. Por ejemplo, vehículos a motor, bicicletas, patinetes, etc.
    TABLA COMPARATIVA
    VALORACIÓN FINAL DE LOS PARQUES INFANTILES POR CIUDAD, SEGÚN EROSKI CONSUMER
    Ciudad Estado de la zona(1) Valoración de los elementos de juego(2) Valoración final(3)
    A Coruña Bien Aceptable Aceptable
    Alicante Aceptable Bien Aceptable
    Cádiz Bien Bien Bien
    Barcelona Bien Bien Bien
    Bilbao Aceptable Bien Aceptable
    Córdoba Aceptable Muy Bien Bien
    Granada Bien Bien Bien
    Madrid Aceptable Bien Aceptable
    Málaga Aceptable Bien Aceptable
    Murcia Aceptable Bien Aceptable
    Oviedo Regular Mal Regular
    Pamplona Bien Muy Bien Bien
    San Sebastián Aceptable Bien Aceptable
    Sevilla Aceptable Regular Regular
    Valencia Aceptable Bien Aceptable
    Valladolid Regular Aceptable Regular
    Vitoria Bien Bien Bien
    Zaragoza Aceptable Bien Aceptable
    Nota final Aceptable Bien Aceptable

    1. Estado de la zona: en este apartado se han analizado varios aspectos de los parques infantiles cómo la seguridad (si había elementos punzantes, huecos donde se pudiesen quedar atrapadas partes del cuerpo de un niño, si había tráfico cerca, si la zona de recreo estaba delimitada, qué tipo de suelo había, etc.), la limpieza y el mantenimiento (en qué condiciones se encontraba el área de juegos en general y los elementos de juego en particular, si había pintadas, si funcionaban los juegos, etc.), la información y señalización (si se informaba de la edad a la que estaban destinados los juegos, la prohibición de meter animales de compañía en la zona, los teléfonos de emergencia, etc.) y la accesibilidad (si los accesos y salidas estaban libres de obstáculos, los carteles escritos en braille, si había rutas accesibles hasta los juegos en caso de que las superficies fuesen de difícil acceso, etc.).

    2. Valoración de los elementos de juego: se comprobaron las características y el estado de mantenimiento de toboganes, columpios, muelles, balancines y estructuras multijuego de cada parque infantil.

    3. Valoración final: La nota final de los parques infantiles analizados en cada ciudad es el resultado de la media entre la valoración realizada tras la visita general a esa zona y la nota otorgada al estado de los elementos de juego presentes en ese espacio (sólo se refiere a los cinco tipos de aparatos seleccionados).